
Esto que véis aquí arriba, es la primera venta y el primer cambio de "la buena letra".
¿Suscito cierta envidia?
En la maleta de los buenos momentos, llevaré siempre conmigo el haber sido la primera clienta real de Rafa.
Creo que el libro le hace honor y además, me dio el cambio con monedas recién salidas de la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre.
Pues eso, que ya está todo en marcha: librería, libros, librero y clientes.
De nuevo, mucha suerte Rafa.