18 de mayo de 2009
13 de mayo de 2009
Sicilia
Olivo en las ruinas de Agrigento
Es hermosa, Sicilia. Posee la belleza de una piedra preciosa sin pulir, el misterio de una novela negra y la luz clara y brillante del Mediterráneo.
Pocos días para tanto camino pero nuestras piernas se movieron y permitieron a nuestros ojos deleitarse con las antiguas piedras hechas arte, con los olivos centenarios que las guardaban, con los taxistas amables y caballerosos y también con los barriobajeros, con la anárquica circulación de los coches en las ciudades que nos ponían el corazón en un puño; a nuestras bocas con sus platos de pasta y pescado y dulces, a cual más exquisito; y a nuestros oidos con un idioma que a mi entender es de los más musicales que existen.
En fin, viaje recomendado.
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