5 de mayo de 2010
Lo poético
Decía Joyce en su "Ulises" que tal vez la comida vegetariana produjera, como ondas del cerebro, lo poético. Y lo argumentaba con un contrario: Escribió: "A uno de esos policías sudando por la camisa estofado irlandés no se le podría exprimir ni un verso". Continuaba: "No saben ni qué es poesía. Hay que estar en cierto estado de ánimo (para escribir): la famélica gaviota/sobre el agua turbia flota".
Es posible que Joyce esté equivocado, si aceptamos lo puro, etéreo o espiritual de los poetas como lo más bruto, lo menos transformado o deformado. No me cabe ninguna duda de que el estofado modifica sustancialmente un estómago y por ende, su cabeza.
Hace falta, al menos a mí, mucha capacidad de autosegregación social para pensar poéticamente.
Aun así, he de reconocer que me río un montón con este pasaje del "Ulises".
.
2 de mayo de 2010
Perfeccionista
13 de abril de 2010
Soñadora
31 de marzo de 2010
Cobarde
7 de marzo de 2010
N
era el libro de los abrazos, era de Eduardo Galeano, era tu regalo, era tu abrazo.
no consigo dormir. tengo una mujer atravesada entre los párpados. si pudiera, le diría que se vaya, pero tengo una mujer atravesada en la garganta.
te has ido sin que nadie lo deseara. te has ido y nos has dejado un nudo en la garganta.
estas son mis palabras, este es mi abrazo.
no consigo dormir. tengo una mujer atravesada entre los párpados. si pudiera, le diría que se vaya, pero tengo una mujer atravesada en la garganta.
te has ido sin que nadie lo deseara. te has ido y nos has dejado un nudo en la garganta.
estas son mis palabras, este es mi abrazo.
19 de diciembre de 2009
Fútbol
Sólo fútbol. No hablaré del mundo del fútbol porque eso sería otra cosa. Otra cosa que nos estropearía el momento.
El fútbol es hermoso. Uno de los deportes más completos.
Un espacio grande.
Dos entrenadores.
Veintidós jugadores.
Un balón.
Dos porterías.
Y todo ello a la búsqueda de una armonía tal que consigue mantener en vilo, durante noventa minutos, al pobre aficionado que no juega pero que se deleita viendo jugar.
Que once jugadores diferentes por su estilo, técnica, situación en el campo, o incluso, personalidad, consigan la conjunción perfecta entre cabeza, pierna, bota, pase, balón y gol, es algo que me maravilla en cada partido.
Decía Cruyff que el fútbol es el deporte más difícil, pues controlar un balón tan sólo con los pies no se da en ningún otro. Estoy de acuerdo en parte. El fútbol es llevar el balón con los pies pero también es mucho más.
Todo esta retahila de crítica aficionada tiene un fin más que evidente: el Barça de este año me ha hecho disfrutar tanto que me siento obligada a presentarle mis respetos.
Y, por supuesto, me quito el sombrero ante Pep Guardiola por mantenerse en sus trece y obligar a sus jugadores a "aburrirse" con el balón para divertir a la afición.
Nunca un futuro tan negro preocupó tan poco.
Enhorabuena a los amantes del fútbol
El fútbol es hermoso. Uno de los deportes más completos.
Un espacio grande.
Dos entrenadores.
Veintidós jugadores.
Un balón.
Dos porterías.
Y todo ello a la búsqueda de una armonía tal que consigue mantener en vilo, durante noventa minutos, al pobre aficionado que no juega pero que se deleita viendo jugar.
Que once jugadores diferentes por su estilo, técnica, situación en el campo, o incluso, personalidad, consigan la conjunción perfecta entre cabeza, pierna, bota, pase, balón y gol, es algo que me maravilla en cada partido.
Decía Cruyff que el fútbol es el deporte más difícil, pues controlar un balón tan sólo con los pies no se da en ningún otro. Estoy de acuerdo en parte. El fútbol es llevar el balón con los pies pero también es mucho más.
Todo esta retahila de crítica aficionada tiene un fin más que evidente: el Barça de este año me ha hecho disfrutar tanto que me siento obligada a presentarle mis respetos.
Y, por supuesto, me quito el sombrero ante Pep Guardiola por mantenerse en sus trece y obligar a sus jugadores a "aburrirse" con el balón para divertir a la afición.
Nunca un futuro tan negro preocupó tan poco.
Enhorabuena a los amantes del fútbol
11 de diciembre de 2009
Sincera
5 de diciembre de 2009
Todo se rompe
Hay una taza rota en el fregadero. Era una taza coquetona. Con dibujos geométricos en amarillo y morado. Una taza con la que desayuné durante muchos años un café con leche delicioso. Está rota en añicos. No sé qué hacer con los trozos. Recomponerlos es imposible. Tirarlos a la basura penoso. Y sigue ahí, deshecha, desarmada, incompleta porque algún trocito con el golpe se ha convertido en polvo. Tengo miedo de abrir el grifo y que las partes se separen aún más. Tal cual la veo ahora, todavía me recuerda a la taza que fue. Me sentiría aliviada si dejase correr el agua pero no quiero dejar de mirarla. Rota y todo sigue siendo mi taza.
A menudo pienso que mis cosas siempre estarán conmigo. Sin embargo, las cosas se rompen, se acaban. Y si, en el mejor de los casos, algo te acompaña durante toda la vida, será tu vida la que se quiebre y serás tú el que abandone sus cosas. Nada nos ata a nada. Todo es prescindible.
La taza está rota porque estaba en mi mano y el teléfono sonó y alguien me dijo que ella también se había roto y yo no supe sostenerla. La taza está rota. Y yo quiero seguir mirando sus trozos.
A menudo pienso que mis cosas siempre estarán conmigo. Sin embargo, las cosas se rompen, se acaban. Y si, en el mejor de los casos, algo te acompaña durante toda la vida, será tu vida la que se quiebre y serás tú el que abandone sus cosas. Nada nos ata a nada. Todo es prescindible.
La taza está rota porque estaba en mi mano y el teléfono sonó y alguien me dijo que ella también se había roto y yo no supe sostenerla. La taza está rota. Y yo quiero seguir mirando sus trozos.
23 de noviembre de 2009
Escéptica
30 de septiembre de 2009
Muñoz Rojas
Cuántas veces ahora
me viene a la memoria,
el instante perdido para siempre.
Fue súplica tu palabra en el quicio?
¡Qué ceguera o sordera o muerte,
dejó en el aire la súplica,
para siempre!
José Antonio Muñoz Rojas : Objetos Perdidos 1997
Ayer, en Antequera, ha dejado de perder objetos.
me viene a la memoria,
el instante perdido para siempre.
Fue súplica tu palabra en el quicio?
¡Qué ceguera o sordera o muerte,
dejó en el aire la súplica,
para siempre!
José Antonio Muñoz Rojas : Objetos Perdidos 1997
Ayer, en Antequera, ha dejado de perder objetos.
20 de septiembre de 2009
22 de julio de 2009
Desaplicada
4 de julio de 2009
28 de junio de 2009
24 de junio de 2009
18 de junio de 2009
LA PRIMERA
Esto que véis aquí arriba, es la primera venta y el primer cambio de "la buena letra".
¿Suscito cierta envidia?
En la maleta de los buenos momentos, llevaré siempre conmigo el haber sido la primera clienta real de Rafa.
Creo que el libro le hace honor y además, me dio el cambio con monedas recién salidas de la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre.
Pues eso, que ya está todo en marcha: librería, libros, librero y clientes.
De nuevo, mucha suerte Rafa.
18 de mayo de 2009
13 de mayo de 2009
Sicilia
Olivo en las ruinas de Agrigento
Es hermosa, Sicilia. Posee la belleza de una piedra preciosa sin pulir, el misterio de una novela negra y la luz clara y brillante del Mediterráneo.
Pocos días para tanto camino pero nuestras piernas se movieron y permitieron a nuestros ojos deleitarse con las antiguas piedras hechas arte, con los olivos centenarios que las guardaban, con los taxistas amables y caballerosos y también con los barriobajeros, con la anárquica circulación de los coches en las ciudades que nos ponían el corazón en un puño; a nuestras bocas con sus platos de pasta y pescado y dulces, a cual más exquisito; y a nuestros oidos con un idioma que a mi entender es de los más musicales que existen.
En fin, viaje recomendado.
20 de abril de 2009
Surrealismo normal y corriente
Usamos la red para informarnos y la santificamos: san google; o la endiosamos y le damos el don de la omnipresencia, omnisciencia y casi, casi, omnipotencia. Sin embargo, a muchos de los internautas nos encanta comprar libros. Y aunque el saber no ocupa lugar, los libros sí que lo hacen. Todos estos prolegómenos para explicar que me quedé sin espacio en los estantes y me ví obligada a comprar más. Dónde acudí? Faltaría más, a IKEA, la también todopoderosa y omnipresente distribuidora del mueble vikingo. Acudo a la tienda, escojo las librerías que más se acomodan a mis necesidades, tomo nota de la referencia, del pasillo y la sección correspondientes, y me dirijo al autoservicio. Solicito ayuda a un empleado de polo amarillo, y con muy mala cara me ayuda al tiempo que me recuerda el uso de la maña en lugar de la fuerza. Pago en la caja, contrato transporte, y espero a que me lo sirvan al día siguiente. Efectivamente, en la tarde del siguiente día recibo las estanterías. Abro el embalaje, saco las instrucciones y los accesorios de montaje y me dispongo a montar una de las dos estanterías. He de reconocer que disfruto mucho en la operación. Termino, coloco el mueble en su lugar y continúo con la siguiente. Abro el embalaje, saco las instrucciones y los accesorios. Cuento tornillos y tacos (no lo había mencionado antes, pero es muy importante: no sea que te quedes a mitad del montaje porque se te han acabado los tornillos). Saco las primeras baldas y, hete aquí que son de diferente color. Yo las había comprado negras y me aparece una estantería de color nogal. Desesperada porque comienza la semana santa y yo me las prometía felices para organizar toda mi biblioteca, decido olvidar el color y seguir construyendo, pero mi hijo, ayudante en estos menesteres (o soy yo la ayudante de mi hijo, no sé) me recrimina el conformismo y me recomienda llamar a la tienda para reclamar el cambio. Llamo a un 902, porque no te dan otro teléfono. Una grabación me pregunta si quiero informarme sobre productos, sobre horarios, sobre transportes, sobre incidencias, o sobre cualquier otra cosa. Marco el dígito de las incidencias y sale otra grabación que me pregunta sobre la tienda que me interesa, Alcorcón, Asturias, etc. Menos mal que en este caso Asturias no la ponen en la posición de Oviedo. Logro, por fin, hablar con la tienda de Oviedo, explico mi caso y la señorita que me atiende me echa un rapapolvo de padre y muy señor mío: señora, se debe anotar la referencia, el pasillo y la sección. Y yo: señorita, he anotado todos esos datos. Le facilito los números correspondientes y efectivamente comprueba que había un error. Me lo cambiarán pero he de esperar hasta después de semana santa porque los transportistas no trabajan. A la semana siguiente, el lunes espero la llamada del transportista y nada. El martes, me mosqueo y llamo a la tienda. Está cerrada porque son "los huevos pintos" en la Pola y como Ikea Asturias está en el Concejo de Siero, hacen fiesta. El miércoles llamo de nuevo y me dicen que ya lo han enviado a la empresa de transporte. La mañana del jueves, nada. Esa misma tarde, a las 19.30 h. recibo una llamada:
-"Oiga señora, tenga unes coses aquí pa usté. Creo que son de Ikea, pero no les puedo llevar"
-"Por favor, llevo esperando toda la semana"
-"Ya, pero mire, ye que estoy donde El Horóscopo (cabaret de las afueras de Gijón) y claro, tengo que atravesar to la ciudá, y usté no sabe cómo está el tráfico a estes hores. ¿No podría usté venir con algún vehículo a buscalo aquí, yo espérola hasta cuando me diga?
-Pero vamos a ver, no cree usted que si yo dispusiera de un vehículo para traer esa mercancía no habría contratado transporte con Ikea?
-Ya, ho, pero ye que yo no puede llevailo ahora, ya digo que estoy en El Horóscopo y el tráfico está muy mal.
-Y cuándo me lo puede servir?
-Mañana. A qué hora le parece bien? Hombre yo no madrugo. No crea que a las 8 ya estoy repartiendo, no, no. Yo hasta las 9.30 no cojo el camión. Luego tengo que llevar unes coses a Navia y a la vuelta recoger una mercancía en un almacén de La Tenderina y luego comer..., yo creo que pa por la tarde igual se me arregla.
-Oiga, si tan complicado lo tiene no debería aceptar el contrato de Ikea, no le parece?
-Señora, tengo que ganar el pan, y esto del transporte ye complicao. A ver, si le parece bien se lo acerco a eso de la una.
-De acuerdo, mañana por la mañana a última hora.
Al día siguiente, se quedaba mi hijo a la espera y le pedí que me diese un toque cuando llegara la mercancía.
-Mamá, que ya recogieron los estantes equivocados y te dejaron los buenos
-Estupendo, oye, cómo era el transportista? todo un personaje, verdad?
-Pues, no sé, un transportista normal y corriente.
Y ahí me tenéis, discurriendo cómo será un transportista normal y corriente. Pero no se acaba la historia. Ese mismo día por la tarde, recibo otra llamada. -Oiga, que estuve esta mañana dejando unes coses en su casa y que no me firmó unos papeles. Ye que los de Ikea son un poco maricones. Usté tien que firmame la entrega y la recogida. No podría pasar por ahí a que me lo firmase, ho? - No se preocupe, ahora estoy en casa, así que pase cuando quiera.
Media hora más tarde, suena el interfono, pulso el interruptor de la puerta de la calle, espero que llamen a la puerta de casa, abro y... aparece el transportista normal y corriente: "Qué hay, ho, estos de Ikea son unos maricones".
A todo esto, entre llamada, entrega y llamada, no recuerdo en qué momento, mi hija, que ya no vive en casa pero estaba al tanto de mi accidentada compra, me envía un sms diciendo: "Supiste algo de los suecos o siguien haciendo honor a su nombre?
En fin, viva el consumo, la compra fácil y el háztelo tú mismo...; el transportista tan sólo es un detalle.
2 de abril de 2009
Better Together
Fue una noche de migraña gloriosa. No recuerdo dónde, ni cuándo. Sólo que una voz me decía: “Acuéstate, yo te preparo un café y te lo llevo a la cama con una pastilla”.
No hay que darle más vueltas, en el noventa y nueve por ciento de los casos, el amor es eso: saber que tienes a alguien a tu lado.Disfrutad de la canción, es un auténtico bombón de licor.
30 de marzo de 2009
LA SOLEDAD DE LOS NUMEROS PRIMOS

Estremecedora búsqueda y huída de la soledad.
"Los años del instituto fueron para ambos como una herida abierta, tan profunda que no creían que fuera a cicatrizar jamás. Los pasaron como de puntillas, rechazando él el mundo, sintiéndose ella rechazada por el mundo, lo que a fin de cuentas acabó pareciéndoles lo mismo"
Personajes extraños en una historia extraña.
Muy recomendable esta primera obra del joven Paolo Giordano.
22 de marzo de 2009
Jason Mraz - Life is wonderful (Live)
Mañana me reincorporo a la vida laboral, porque todo empieza donde todo se acaba..., o viceversa, no sé.
Este Jason del video es un descubrimiento reciente. Una joyita que recomiendo.
La vida es así... Feliz domingo a todos
26 de diciembre de 2008
El color del cristal
Para una persona muy inteligente
que se cree muy inteligente.
Embrutecida, dices,por no moverme nunca
de la ciudad que habito,
por no contemplar más
que las antiguas piedras
de los altos cilúrnigos,
el palacio de un conde
que revive a la Gigia,
las máscaras patéticas
de un carnaval pintado
o no escuchar más voces
que las de una familia
y un amigo cercano.
Embrutecida, dices.
El mundo se complace
en burlarse de ti
y tus ojos, cegados
de tanto ver no han visto
el sarcástico velo
que invisible los cubre.
Embrutecida, dices.
Embrutecido, digo.
23 de noviembre de 2008
Perdón
- "El vaticano perdona a Lennon".
- Qué le perdona?: que haya dicho que los beatles eran más famosos que jesucristo.
- Qué dijo Lennon?: que los beatles eran más famosos que jesucristo
- Por qué le perdona?: porque era un joven de clase trabajadora al que le llegó muy rápido el éxito.
Primera afirmación: prepotente
Primera respuesta a la primera pregunta: cierta
Segunda respuesta a la segunda pregunta: cierta.
Tercera respuesta a la tercera pregunta: patética.
El vaticano olvida que la fama no implica superioridad.
El vaticano también olvida que la iglesia, como institución, se ha quedado en la cima de las escaleras.
Perdón es una palabra que debería relegarse a terminología legal, mas nunca, nunca, aplicarse a las relaciones humanas.
14 de noviembre de 2008
No me beso porque no llego
Hoy no la veía. Corriendo, como todos los días, hacia la sauna laboral. Abrochando el abrigo y repasando mentalmente si llevaba todo en la maleta (mis bolsos siempre se salen de las medidas convencionales). De repente, al doblar una esquina, oigo: "¡Hey, aquí arriba!" Y allí estaba, reina, blanca, dominante, y, con una sonrisa decreciente a creciente, dijo: "Felicidades".
Cuando llegué a la oficina y la grisura bochornosa (los índices mundiales de mortandad en el siglo XXI se verán incrementados por los climatizadores de los edificios inteligentes) me invadió, pensé en la fuerza poderosa de la imaginación, y estuve segura de que la luna encendió una vela por mi cumpleaños.
Soy feliz.
Cuando llegué a la oficina y la grisura bochornosa (los índices mundiales de mortandad en el siglo XXI se verán incrementados por los climatizadores de los edificios inteligentes) me invadió, pensé en la fuerza poderosa de la imaginación, y estuve segura de que la luna encendió una vela por mi cumpleaños.
Soy feliz.
12 de noviembre de 2008
Rafa
Me asaltó la duda de si en unas horas -mejor en unos minutos pues las horas se gastaron en menesteres menos importantes pero más obligatorios- podría escribir todo lo que quisiera sobre Rafa. Y así fue, la cantidad de tiempo muy pequeña y la cantidad de palabras ingente.
Hablar de Rafa es como describir momentos felices de tu vida. Aquellos que marcaron un punto de inflexión en tus ideas y también en tus acciones. Rafa me enseñó a leer: cómo leer, qué leer y cuándo leer. Aunque resulte exagerado es cierto. El taller de poesía que él dirigía en la U.P. fue para mí una puerta abierta a la literatura. De tal manera que obras que ya había leído en su momento, releyéndolas de nuevo, después de escuchar sus opiniones, me resultaron más placenteras que en la primera lectura.
Uno de los motivos por los que el taller de Rafa era "tan bueno" fue su falta de protagonismo. Para él, los protagonistas éramos nosotros. Nosotros leíamos, opinábamos, escribíamos e, incluso, criticábamos y autocriticábamos. Él siempre nos dio pie para comenzar el camino, para salvar los tropiezos y para llegar a la meta. Baste un ejemplo para demostraros su discreción como profesor: jamás quiso -y eso que se lo pedimos insistentemente- leer nada de lo que él escribía, cuando muchos sabemos que la autopropaganda y la presunción están a la orden del día.
Insisto, he tenido poco tiempo para tanto que decir. No me gustan las definiciones escuetas, sintéticas, en cuatro palabras, pero haciendo un esfuerzo diría:
Rafa es bueno, íntegro, discreto y... guapo.
Y como también tiene algo que ver en lo que hoy se dice en el periódico, os diré que Begoña es un cielo.
Hablar de Rafa es como describir momentos felices de tu vida. Aquellos que marcaron un punto de inflexión en tus ideas y también en tus acciones. Rafa me enseñó a leer: cómo leer, qué leer y cuándo leer. Aunque resulte exagerado es cierto. El taller de poesía que él dirigía en la U.P. fue para mí una puerta abierta a la literatura. De tal manera que obras que ya había leído en su momento, releyéndolas de nuevo, después de escuchar sus opiniones, me resultaron más placenteras que en la primera lectura.
Uno de los motivos por los que el taller de Rafa era "tan bueno" fue su falta de protagonismo. Para él, los protagonistas éramos nosotros. Nosotros leíamos, opinábamos, escribíamos e, incluso, criticábamos y autocriticábamos. Él siempre nos dio pie para comenzar el camino, para salvar los tropiezos y para llegar a la meta. Baste un ejemplo para demostraros su discreción como profesor: jamás quiso -y eso que se lo pedimos insistentemente- leer nada de lo que él escribía, cuando muchos sabemos que la autopropaganda y la presunción están a la orden del día.
Insisto, he tenido poco tiempo para tanto que decir. No me gustan las definiciones escuetas, sintéticas, en cuatro palabras, pero haciendo un esfuerzo diría:
Rafa es bueno, íntegro, discreto y... guapo.
Y como también tiene algo que ver en lo que hoy se dice en el periódico, os diré que Begoña es un cielo.
5 de noviembre de 2008
Alta traición
No amo mi patria.
Su fulgor abstracto
es inasible.
Pero (aunque suene mal)
daría la vida
por diez lugares suyos,
cierta gente,
puertos, bosques, desiertos, fortalezas,
una ciudad deshecha, gris, monstruosa,
varias figuras de su historia,
montañas
-y tres o cuatro ríos.
José Emilio Pacheco
Ya el nombre de "patria" me duele, pues el mero hecho de pensar en ella parece que me obligase a ser mucho más de lo que entraña el significado de "patriota". Estoy con José Emilio Pacheco: no amo mi patria porque, puede brillar o no pero nunca está al alcance de mi mano. Sin embargo, me gustaría ser Penélope y tejerla y destejerla para cambiar su trama , su urdimbre, de cada vez, y que mi vida consistiese en eso: hacer lo que esté bien y deshacer lo que esté mal. Y, mientras tanto, engañar a los príncipes de la ambición, de la usura, del egoísmo y de la deshumanización.
Me supone un gran esfuerzo vivir con mi "patria" pero lo que ya me desborda por completo es tener que tragarme otras "patrias". Hemos vivido las elecciones presidenciales norteamericanas como si fueran las nuestras. Mucho más. Sabemos lo que comen los candidatos, lo que leen, cómo duermen y de qué color son sus calzoncillos. Está bien que la información nos llegue clara (cosa que no siempre sucede) y rápida. Está bien que sepamos de los designios de un país que influye mucho en el resto del mundo. Está bien, incluso, tener opiniones acerca de los candidatos que se presentan (-es un gran avance para los americanos que llegue a la presidencia de su país un ciudadano negro, pero me produce cierta sonrisa irónica oir a muchos españoles congratulándose de la victoria demócrata porque así el mundo será mejor y no se invadirán países y la contención bélica será una realidad, cuando, si no recuerdo mal, excepto la guerra de Irak, todas las declaradas por Estados Unidos lo fueron bajo gobiernos demócratas-). Pero lo que no puedo tolerar es que en un informativo de Televisión Española hagan su despedida con una bandera de los Estados Unidos de América y con el himno de los Estados Unidos de América cantado solemnemente por una ciudadana de los Estados Unidos de América.
Muchas veces he dicho a quienes me conocen, que los EE.UU. habían invadido nuestros países, desembarcando tanques de papel color de rosa en nuestras playas. Así era y así es, aunque ahora somos nosotros quienes les tendemos puentes para que lleguen mejor.
José Emilio Pacheco lleva razón: amemos nuestra Cimadevilla o el Mar del Plata de Alfonsina, amemos el Sena de Celán o nuestro Nalón, amemos nuestro "Gijón del alma" o "la ciudad" de Cavafis, amemos al "Che" Guevara o a Horacio Fernández Inguanzo, pero no amemos a esas patrias inasibles que sólo quieren dominarnos.
Su fulgor abstracto
es inasible.
Pero (aunque suene mal)
daría la vida
por diez lugares suyos,
cierta gente,
puertos, bosques, desiertos, fortalezas,
una ciudad deshecha, gris, monstruosa,
varias figuras de su historia,
montañas
-y tres o cuatro ríos.
José Emilio Pacheco
Ya el nombre de "patria" me duele, pues el mero hecho de pensar en ella parece que me obligase a ser mucho más de lo que entraña el significado de "patriota". Estoy con José Emilio Pacheco: no amo mi patria porque, puede brillar o no pero nunca está al alcance de mi mano. Sin embargo, me gustaría ser Penélope y tejerla y destejerla para cambiar su trama , su urdimbre, de cada vez, y que mi vida consistiese en eso: hacer lo que esté bien y deshacer lo que esté mal. Y, mientras tanto, engañar a los príncipes de la ambición, de la usura, del egoísmo y de la deshumanización.
Me supone un gran esfuerzo vivir con mi "patria" pero lo que ya me desborda por completo es tener que tragarme otras "patrias". Hemos vivido las elecciones presidenciales norteamericanas como si fueran las nuestras. Mucho más. Sabemos lo que comen los candidatos, lo que leen, cómo duermen y de qué color son sus calzoncillos. Está bien que la información nos llegue clara (cosa que no siempre sucede) y rápida. Está bien que sepamos de los designios de un país que influye mucho en el resto del mundo. Está bien, incluso, tener opiniones acerca de los candidatos que se presentan (-es un gran avance para los americanos que llegue a la presidencia de su país un ciudadano negro, pero me produce cierta sonrisa irónica oir a muchos españoles congratulándose de la victoria demócrata porque así el mundo será mejor y no se invadirán países y la contención bélica será una realidad, cuando, si no recuerdo mal, excepto la guerra de Irak, todas las declaradas por Estados Unidos lo fueron bajo gobiernos demócratas-). Pero lo que no puedo tolerar es que en un informativo de Televisión Española hagan su despedida con una bandera de los Estados Unidos de América y con el himno de los Estados Unidos de América cantado solemnemente por una ciudadana de los Estados Unidos de América.
Muchas veces he dicho a quienes me conocen, que los EE.UU. habían invadido nuestros países, desembarcando tanques de papel color de rosa en nuestras playas. Así era y así es, aunque ahora somos nosotros quienes les tendemos puentes para que lleguen mejor.
José Emilio Pacheco lleva razón: amemos nuestra Cimadevilla o el Mar del Plata de Alfonsina, amemos el Sena de Celán o nuestro Nalón, amemos nuestro "Gijón del alma" o "la ciudad" de Cavafis, amemos al "Che" Guevara o a Horacio Fernández Inguanzo, pero no amemos a esas patrias inasibles que sólo quieren dominarnos.
7 de octubre de 2008
Cumplir
Hace unos meses vi un programa de tv que trataba sobre la fauna de determinadas zonas de Andalucía. Hablaban de las aves migratorias que utilizan el cielo y la tierra del Peñón como descanso para emprender, después, el viaje a regiones africanas donde pasar el invierno. El comentarista aludía al tiempo pasado en sus lugares de orígen europeos y sentenció lo siguiente: "Estas aves, después de haber cumplido con la vida, se disponen a buscar su paraíso en Africa". Y bien, ¿qué quería decir cuando hablaba de -cumplir con la vida-? Tal vez, crecer, adiestrarse y procrear. Punto. No hay más. Puede que esta sea su única deuda con la vida y la única manera de cumplir con ella. De acuerdo que no es sencillo; muchas de ellas caen en el esfuerzo por lograrlo. Sin embargo, visto desde una perspectiva humana y además occidental (equiparando occidente con desarrollo) resulta de lo más simple ponerse como meta la misma que la naturaleza pone a las aves.
Es cierto que anularíamos nuestra racionalidad si nos dejáramos llevar tan sólo por los instintos básicos, pero, ¿no habría modo de encontrar un equilibrio entre la compleja planificación vital del ser humano y la simplicidad del animal?
Haciendo un ejercicio de autoreflexión podría decir que el hecho de pensar esto ya desbarata toda posibilidad de acercarnos al mundo animal, pero el instinto me dice, también, que sería estupendo, para la buena salud del hombre, darnos cuenta de que cumplir con la vida consiste, sencillamente, en desenredar con ternura el pelo de tu pareja con un viejo peine, tan sólo eso.
Hoy, el periódico de Bego y Rafa nos ha enseñado la sutil ternura de la sencillez. Gracias
Es cierto que anularíamos nuestra racionalidad si nos dejáramos llevar tan sólo por los instintos básicos, pero, ¿no habría modo de encontrar un equilibrio entre la compleja planificación vital del ser humano y la simplicidad del animal?
Haciendo un ejercicio de autoreflexión podría decir que el hecho de pensar esto ya desbarata toda posibilidad de acercarnos al mundo animal, pero el instinto me dice, también, que sería estupendo, para la buena salud del hombre, darnos cuenta de que cumplir con la vida consiste, sencillamente, en desenredar con ternura el pelo de tu pareja con un viejo peine, tan sólo eso.
Hoy, el periódico de Bego y Rafa nos ha enseñado la sutil ternura de la sencillez. Gracias
9 de septiembre de 2008
Adverbios eternos
"Y si Dios existe,
te amaré aún mejor
después de la muerte"
Soneto XLIII - Rainer Maria Rilke
He pensado mucho en
cómo y cuánto
te amé.
Como un amanecer
que sientes pero no ves.
Tanto, que la medida
sería desmedida.
El porqué, no cabe en
este juego.
Y como dios no existe
he creado la eternidad
para seguir pensando
en ti, en cómo, en cuánto.
.
3 de septiembre de 2008
FONDO DE ARMARIO
Hemos visto el forro
del amor y sus costurones
y aún así lo hemos probado.
Nos ha sentado mal y nos dejó
roces en la piel, de esos que,
incluso si cambias de traje
continúan molestando.
Pero el pudor ante la desnudez
del sentimiento es tan fuerte
que hemos hecho al amor
parte indispensable
de nuestro guardarropa.
del amor y sus costurones
y aún así lo hemos probado.
Nos ha sentado mal y nos dejó
roces en la piel, de esos que,
incluso si cambias de traje
continúan molestando.
Pero el pudor ante la desnudez
del sentimiento es tan fuerte
que hemos hecho al amor
parte indispensable
de nuestro guardarropa.
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