LA HUIDA
Se fue con el sol, tan lejos, tan cerca.
Desapareció en la
sombra.
Resurgió débilmente
en la penumbra.
Al fin, la noche
ejerció de cáscara.
Nunca descubrí la
causa de su huida.
Me abandonó a la
suerte
y la suerte fue
negra.
Pasado el tiempo
llegaron los rumores
y con ellos la
certeza.
Se había ido con
otra.
Lo que más
envidiaba
era su nueva casa.
Sé que aquello no
era amor,
era necesidad
acuciante,
mas cuando la musa
huye con la
inspiración
solo resta dejar
abierta
la puerta de tu casa
gris
y esperar a que una
vuelva acompañada
de otra.
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