20 de junio de 2008

PERFUME ENGAÑOSO

La caricia de la mañana me respigaba como la de un buen amante, con dulzura y pasión al mismo tiempo. Me gusta esa hora del día. Estoy despierta, totalmente despierta en todos los sentidos. Me siento bien, veo bien, camino bien y pienso bien. No me ocurre lo que a muchas otras personas que no espabilan hasta media mañana y que, por contra, cuando llega la noche están empezando el día. Soy mujer de principio, de comienzo, de empezar. Me encanta madrugar.
Pues iba rumbo a mi trabajo observándolo todo: el coche que se salta un semáforo en rojo porque su dueño llega tarde, la pareja que se despide con arrumacos porque no volverán a verse hasta la noche, el parterre lleno de flores que emulan una primavera que nunca existió, el jubilado en calzón corto haciendo footing a trancas y barrancas, el ejecutivo impoluto que presume de un trabajo super aburrido y que espera por un taxi que lo lleve al aeropuerto. Este último es el protagonista de esta historia.
Su traje, cuando menos, era de Emidio Tucci; camisa de rayas azul con cuello y puños inmaculadamente blancos; cartera de piel tostada, a juego, no sé si por casualidad, con unos zapatos impecables; piel dorada al más puro estilo Zaplana. En fin, un pincel, de los que aborrezco pero pincel al fin y al cabo.
Llego hacia él sin que advierta mi presencia pues está ensimismado en su PDA. Tan sólo me queda comprobar el aroma que despide para determinar la marca de perfume super guay que usa. Dos pasos para ponerme a su lado y... pedorreta doble, o triple quizá, terriblemente sonora y olorosa que, intuyo, oculta el Paco Rabanne que bañará -lo doy por seguro- su piel.
¡Qué chasco! Recordé en ese instante a un ídolo con pies de barro, aunque pensé que en este caso, contemplaba a un ídolo con pestilente culo gaseado.
Ya ven, las primeras horas matinales dan para mucho. Una llega al trabajo con una visión más amplia del mundo. O quise decir olfato?

17 de junio de 2008

DIFICIL ENCONTRAR LUZ

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Se acaba el día y aún no he visto la luz.
El cielo se viste de burka,
de la tierra brotan candados y por todas partes
hay jaulas de plumas negras que encierran el aire.

Pronto se acabará el día y ya estoy segura
de que nunca se abrirán los ojos,
ni se invertirá la espiral del pensamiento,
ni dejarán de revolotear los cuervos.

Apenas queda un vestigio de día y
quisiera contar lo que he visto,
mas no he visto nada porque la luz
no se enciende y los ojos no se abren.

Con un poco de suerte
tan sólo se cerrarán los labios.


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FUE

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Lloraba la lluvia y yo
le ofrecí mi pañuelo.
Llegó un viento cálido y ya
cesaron las lágrimas.
Entre golpes de aire y agua
la seda quedó rasgada.



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13 de junio de 2008

INCONEXO


Escher

La Fata Morgana es un espejismo que engaña.
Cuando me veo en el espejo no me engaño.
La temperatura de mi pensamiento se enfría
al contacto con lo externo y no brilla.
Del frío nacen agujas de misterio.
No hay espejismo en lo desconocido.
La mirada que se fija en la mía
ni siquiera vislumbra un atisbo de la suya.


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7 de junio de 2008

NO QUIERO


No quiero levantarme
y subir una persiana rota,
tomar un triste café tibio,
leer un periódico blanco,
subir a un bus que no es auto,
hablar con mudas palabras,
abrazar con brazos cansinos,
caminar al paso de un metrónomo,
encender sin fuego un cigarrillo.

No quiero levantarme
pero tampoco quiero
correas en la cama.


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20 de mayo de 2008

Breve y poética definición subjetiva de la música de Van Morrison



Reseca de luces y sombras,
impregnada de soledad,
una flor permanece
entre las páginas del libro
que aún hoy al deshojarlo
brinda un aroma viejo y dulce
de olvidos y recuerdos.

15 de mayo de 2008

Luis Pastor

No conozco mucho de su persona, ni sé las ideas que mantiene en relación al candente tema de la propiedad intelectual, pero viéndolo y oyéndolo cantar en un provisional escenario de pueblo, con un público que nada tiene que ver con el intelectual gafapastiano o el snob displicente o, incluso, con el se le mantiene fiel desde que empezó a cantar en los 70, sino con un público de fiesta de pueblo que lo mismo escucha a la folklórica de turno que al cantautor trasnochado o al grupo de rock con pretensiones heavys, se descubre en qué consiste ser artesano.
Luís Pastor es un artesano de la música. Fabrica su música día a día con minuciosidad y esmero para ofrecérsela a los demás.
He leído en alguna parte que es uno de los defensores, o al menos integrante, del grupo de la SGAE que luchan contra el uso de la red para bajarse música que tanto perjudica a la industria musical, y no lo entiendo, porque un hombre que trabaja día tras día en un taller improvisado, elaborando su música para obtener un beneficio, no debería temer al monstruo internáutico. A este hombre-cantante jamás le hará daño una descarga más o menos; siempre tendrá su pueblo, su escenario y su música, para vivir.
Si en el mundo proliferasen más los artesanos otro gallo nos cantara.
Plasmo aquí mi admiración por Luís Pastor.

13 de mayo de 2008

Ser el primero

Ser el primero tiene
su lado bueno o malo.
Llegas primero al fin
pero eres el primero
también en olvidarlo.
En un paso mal dado
eres tú el que se cae
y advierte a los demás,
que no son los primeros
pero lo evitarán.
Los presos del corredor
de la muerte no quieren
por nada ser primeros,
aunque no lo pensaron
cuando por vez primera
quitaron la vida a otro.
El primer violinista
es el que da la nota
cuando empieza el concierto;
si su "la" desafina
también lo hace la orquesta.
Aquél que primero ama
es aquél que más sufre
cuando al desamor llegue
penosamente el último.
El primero en sentir
ahuyenta los prejuicios
para sí mismo pero
de ellos hace donación
a los que vienen detrás.
Ser el primero
Estar el primero
Llegar el primero
Al final,
no importa vivir o morir primero:
no decides nacer,
desconoces el día
de la paz más oscura.
Ser el primero tiene
su lado malo o bueno.

3 de mayo de 2008

Aterrizaje en vuelo cruzado


Plántale cara al viento
si éste viene de lado
o inclínate un poquito
hacia donde te fustigue,
y cuando llegue la hora
de cortar,
será fácil contrarrestar
la deriva y situarse
en la dirección correcta.


pd. Tendría que volver a nacer para deshacer mi frustración de ser piloto

24 de abril de 2008

DONDE HABITE EL OLVIDO

DONDE HABITE EL OLVIDO
Verso de la rima LXVI de Becquer.
Poema del mismo título de
Luis Cernuda.
Por y para Rafa Gutiérrez
por sus palabras y sus silencios.
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Allí quiero permanecer,
donde el olvido se descuelga del recuerdo.
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En una lágrima sin rostro,
en la seca humedad de una palabra sin voz
o tal vez,
en una mano desenredando una espalda sin cuerpo.
.
Aquí quiero continuar,
donde el olvido no tiene padre ni el recuerdo hijo.
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En la espera desesperante de lo inesperado,
en la búsqueda de un grial colmado de sensaciones
o quizás,
en el dulce caminar de esta pedregosa senda.
.
Allá regresaré siempre,
donde habite el olvido,
para contaros mi recuerdo:
he vivido.
.
.
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P.D. podrás ser muy bueno en tu trabajo, podrás acabar todas las maratones que te propongas, pero de lo que puedes estar seguro, es que hubieses sido un profesor de puta madre (perdón por la expresión pero quería ser rotunda).

20 de abril de 2008

NO HAY SILENCIO




No hay silencio.
Los sonidos se reproducen
incontrolados.
Se oyen campanas y cigarras
húmedas,
el chorro de agua en la ducha,
el tintineo de la cucharilla en la taza
de café,
los zapatos en su frustrado baile
con el suelo,
palabras sin rostro en la radio
y la explosión del motor del bus
junto a la explosión
de un chiste y su carcajada.
Se oyen los buenos días
de la camarera,
la voz de Van Morrison,
con un poco de suerte,
y el chasquido de la hoja del periódico.
El zumbido del ordenador,
las tribulaciones del contribuyente
y las ruedas de la silla
suenan como una sinfonía gris.
Sincronía entre la campanita del microondas
y las palabras del hombre del tiempo.
Suspendido en el aire un murmullo
cuando los oídos duermen la siesta.
Grita la pescadera para vender
una dorada que abre la boca.
Se oyen las monedas en la caja o el rasgueo
rápido y rotundo de la tarjeta,
el adiós, el buenas tardes,
el embate de la puerta en nuestra mano
y el crujido de las bolsas de plástico.
De nuevo se oye el tintineo
de la cucharilla en la taza de café.
Una voz, dos voces, una docena de voces,
una tos seca, un estornudo.
Se oyen aplausos tímidos,
el golpeteo de las sillas al plegarse,
los pasos apresurados,
palabras de despedida.
Se oye la voz muerta en la bocana
del parking,
la explosión del motor con nombre
de gasolina.
Se oyen las sábanas besar la piel
y las pieles que se besan.
Se oyen los ruidos de la noche.
Se oye el pensamiento adormecido.
Se oye el sueño
y mientras tanto
los sonidos se reproducen
incontrolados.
No hay silencio.
.

15 de abril de 2008

TODO ENCAJA




It's all in pieces, all coherence gone.
JOHN DONNE
.
Todo encaja al amanecer del sueño
más largo.
El frío del alba lava los trozos
de fango
que en la tarde nos ensuciaron,
la luz imprecisa en esa hora
descubre las dudas de los días
que pasaron.
El camino es largo, con piedras
y encrucijadas,
pero la inmediatez de un solo paso
nos acerca a un final perfectamente
encajado.
El último amanecer es frío
y cálido.






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9 de abril de 2008

Feria


Hace tiempo que no afilo la pluma para sacar lengua. Quizá porque, casi siempre, leo antes algún artículo con el que me identifico y me parece redundante continuar con mi opinión. Pero hoy es diferente. He de hablar de algo que me reconcome: la feria de abril de Sevilla.
Desde ya, aclaro que me encanta Sevilla, que me gustan los sevillanos, e, incluso, llego a envidiar algunas veces su capacidad para la fiesta, la jarana, la juerga. Pero lo que me saca de mis casillas y me descompone es que su fiesta más representativa, la feria de abril, se celebre o conmemore, o se le haga un recordatorio u homenaje, en cualquier lugar de España. Ya es suficiente, a mi modo de ver, que traguemos feria en los informativos de todos los medios, en los magazines semanales de la prensa, en las revistas del corazón, en las tertulias radiofónicas...
A diario, cada hora, cada minuto, se la saca a colación por cualquier motivo.
Aquí, en Gijón, donde vivo, ha llegado a celebrarse, durante varios años, una mini feria a imagen y semejanza de la gran feria sevillana. Hecho que, en su momento, llevó a protestar a parte (sólo a parte, no se crean ustedes) de la ciudadanía, por un acontecimiento que nos era ajeno por completo. Gracias a alguna mente clara, que siempre las hay, abril retornó en Gijón con sus lluvias y su conformismo ancestral con las primaveras húmedas que pueden (casi nunca se cumple) traer un verano soleado.
Pero, hete aquí, que si las autoridades locales se desentienden, aparecen los hosteleros e iluminan sus neuronas para promocionar sus establecimientos.
Desayuno a diario en la cafetería del Casino de Asturias. El pasado lunes entro decidida a tomarme el café y leer a Gil de Biedma y con qué me encuentro?: farolillos, banderitas, camareras con faja roja y sombrero cordobés (no sé qué coño pinta dicho sombrero) y sevillanas a toda caña.
Mi primera reacción fue de sorpresa y anonadamiento. Pero duró poco. Acto seguido, el pronto de mi carácter apareció y declamé más que hablé: "Manda güevos" (algún que otro café se atragantó).
No sé qué pensarán ustedes pero yo opino que las tradiciones son para los pueblos que las han creado.
El año que viene debería escribir algo sobre Halloween o Papa Noel.
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* La imagen corresponde al cartel de la feria de abril sevillana 2008
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10 de marzo de 2008

ME HAN CONTADO






Me han contado

que ya no cuentas nada

... y no sé qué contar



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*Fotografía de Blanca Palmero
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21 de enero de 2008

UN CAFÉ


Library Bar - Copenhague
Uno de los más bellos cafés del mundo
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UN CAFÉ

Un disparo retinal
hirió mi discernimiento
y confundí lunes con sábado.
Se presentaron impúdicas
las palabras
para que yo descubriese
la clave de su misterio
y el misterio me absorbió.
Cerré con fiera contundencia
sus manos
y respondió con un abrazo
que trascendió
el lugar y el momento.
Cuando quise darme cuenta
el café había discurrido
por el estrecho cauce
tan rápidamente
que su embate en el lago
de las sensaciones
hizo que las alas se inclinaran,
escorando las mariposas
con tanto ímpetu
que la retina distinguió
con claridad la oscuridad del día,
el misterio del verbo se resolvió
con una facilidad abúlica
y el abrazo apareció de súbito
como el saludo convencional
en una convención.

No hay mirada que mantenga
su hechizo para siempre
ni palabras que conserven
la misma fuerza
del primer instante,
ni roces de piel que pervivan
eternamente.
Un simple café corta
las alas a un sueño
que soñaba ser eterno.
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15 de enero de 2008

Hueco y huella

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Aquí, Gijón, dos mil
ocho: una mujer sola.*
Una mujer llena de días
y vacía de tiempo.
Días de café y papel
que vierte en la hoguera
de la noche
para alimentarse con las cenizas
de la palabra:
un bocado engañoso
que le deja hueco y huella.


*Parafraseando los dos primeros versos de uno de los poemas de Angel González que pertenecen al poemario "Aspero mundo".

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5 de enero de 2008

12 de diciembre de 2007

Polisemia de humedad

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Saboreo mandrágora en la humedad de tus manos
mientras el sexo se anega de deseo.
Veinte minutos de húmedo rock sin roll
escucho tras un vidrio frío y al fin,
se cristaliza la mirada al contemplar
la sudorosa cabalgadura que resopla,
que revienta entre jadeos húmedos
las sutiles caricias de un húmedo sueño.


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8 de diciembre de 2007

Hueco

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Fotografía tomada en el Botánico de Gijón



Un hueco para el reposo del sueño
porque descansar los sueños es
eternizar lo que no se ha vivido.
Un espacio ausente de tiempo, sujeto
por estrellas enanas y gaviotas de celofán
donde renazca el verbo de lo inacabado.
Una huida de lo relativo para derramarse
en amor absoluto de palabras hecho.

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14 de noviembre de 2007

Cumpleaños

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Te-faaturuma (P. Gauguin)


Toda mi vida he querido
ser lo que no era,
tener lo que no tenía
y estar donde no estaba.
He sufrido pasivamente
por ese no.
Ahora, al cabo de
la tercera etapa,
soy lo que quiero,
quiero lo que tengo
y estoy donde quiero.
Ni siquiera sufro
por la tardanza de esta razón
en mi vida.
Miro a mi alrededor
y nada ha cambiado
excepto yo.

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11 de noviembre de 2007

No hay categoría

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De un tiempo a esta parte, después de comer, en ese tiempo de sofá (es obligado hacer un homenaje a su inventor) y duermevela, suelo ver en TV a la rubia tonta y al enano. Es cierto que el programa no vale nada, pero "gracias a" o "por desgracia" me entero de la cantidad de estupideces que se asoman a un medio que, en algunos o muchos casos, ocupa el lugar del cabeza de familia. La última moda entre los tertulianos de color amariconado es levantarse, hacerse el ofendido y ultrajado ante una crítica del compañero o espectador de turno y hacer mutis por el foro. Transmiten con esta acción que ellos tienen una dignidad y una profesionalidad que no pueden ponerse en entredicho. Nada más lejos, por supuesto, ya que la dignidad y la profesionalidad las abandonaron (si alguna vez las han tenido) a la puerta del estudio de TV correspondiente.

Todo esto viene a cuento (no merecería la pena gastar tiempo en personajillos de esta calaña) por las informaciones que hemos recibido de la Cumbre Iberoamericana.
Señores, no puedo remediarlo, imaginar a un Jefe de Estado diciendo impertinencias y a otro haciéndose el ofendido y abandonando el pleno, me recuerda, muy a mi pesar, a los tomates, las norias, los a.r. y demás basuras televisivas.
Decía Alcibíades el griego que no estaba seguro de que la razón de la mayoría fuese siempre la más acertada, y por desgracia no tenemos otra alternativa pero, los que no elegimos son unos cabrones y los que elegimos son unos estúpidos (algunos... o muchos, no sé).

Porque, a pesar de todo, quiero seguir creyendo en la democracia, mis respetos a aquellos políticos cuya bandera es la integridad, la honradez y el saber estar, y que son el acero que mantiene este edificio tan indisciplinado y corrupto.

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10 de noviembre de 2007

El pájaro amarillo

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Un día lejano o próximo, depende,
escribí algo acerca de un pájaro amarillo.
Dijiste que "oropéndola" sería
un nombre más bello, más poético.

Falso o verdadero, todo depende.

El pájaro amarillo se posa
en mi mano, toco sus plumas brillantes,
canta para mí y yo escribo para él.
Sucede lo mismo con la oropéndola.

¿Por qué ha de ser más bello aquello
que tiene un bello nombre?

Escribir sobre pájaros amarillos
y hacer poesía, puede ser lo mismo.
Todo depende de la belleza del poema.

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6 de noviembre de 2007

La crítica

Hace unos días leía a un crítico despiadado, que se ensañaba con Javier Marías, a quien considera "el peor escritor de todos los tiempos y lugares". Entre otros muchos defectos, reflejaba el hecho de haber escrito toda su obra en primera persona: "prueba de la impotencia expresiva en toda su producción, que gira en torno a sus recuerdos y a su propio ombligo". Esto me afectó profundamente, al comprobar que, en la distancia inmensa existente entre el genio (a mi modo de ver, Marías lo es) y su lector y al mismo tiempo aprendiz de escritor, yo también lo hago. Quiero decir, que mi instinto natural, en lo que a literatura se refiere, es escribir en primera persona. Y no por vanidad ni egocentrismo, sino más bien al contrario. Ejercer de narrador omnisciente me parece sólo atribuible a las grandes mentes intelectuales o literarias. Escribir sobre lo que uno piensa o sobre lo que a uno le ha sucedido, o, incluso, sobre lo que a uno gustaría que le sucediera, es natural e instintivo.

Por supuesto, utilizar la narrativa omnisciente es factible, plausible y elogiable, para expresar todo tipo de ideas, incluso contradictorias, pero esta postura te aleja de la subjetividad imprescindible para practicar la sinceridad y la honradez en tu obra. Si además de genio eres sincero, esta mezcla, como en el caso de Marías, dejará encandilado al lector.

Que los críticos aludan a fallos en la estructura, desarrollo, agilidad, acción, estilo, técnica en fin, es correcto y saludable para la buena marcha de la literatura en general, pero que objeten la validez de un escritor basándose en sus, supuestos, defectos de personalidad, me resulta penoso y patético, y me recuerda al típico envidioso que sin tener un buen argumento utilizable, recurre al más pobre juicio que, al final, le hace quedar en evidencia.

Lástima que el mundo de la literatura deba regirse por el mundo de la crítica, a un lado, y por el mundo de las editoriales (premios incluidos), al otro.

Menos críticos desaforados, menos premios amañados y más lectores.

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4 de noviembre de 2007

Una grulla


Para Aurora G.B.




Una bomba
Una niña
Un tiempo de cura
Una grulla
Una historia que contar
Una urna
Una viajera
Unas manos
Un regalo

Se reviste la historia
con hechos y leyendas
que deja abandonados
en un cesto de mimbre,
cual Moisés desahuciado
en el memorial río,
para que, de cuando en vez,
nosotros recojamos
la porción de un pasado
que ha viajado al futuro.
Corazón de viajera
y manos aprendices
para recoger cestas
repletas de unas grullas
con plumas de pabilo
humeantes de paz.

Una bomba
Sadako
Un tiempo de cura
Una grulla
Una historia que contar
Una urna
Aurora
Unas manos
Un regalo



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28 de octubre de 2007

GUERRA



GUERRA 77

Autor del dibujo: /nICO




Era una alambrada
Era un niño delante de la alambrada
Era un niño detrás de la alambrada
Eran dos niños
Eran las palabras de dos niños

¿Qué diablos era la alambrada?







* No me ha gustado mucho "El niño con el pijama de rayas" de John Boyne. Mucho más, muchísimo más, ha impactado mi espíritu este dibujo de NICO.





26 de octubre de 2007

CHEZ THÉRÈSE


Fotografía de Nuria Díaz-Telenti


Chez Thérèse

Vuela a mi alrededor
l´aigle noir de Barbara
al tiempo que aletea
el recuerdo de una noche.

Una noche y una mesa,
no un banquete.
Platón no cantó ideas
por nuestras bocas.
No se habló de la unión
de los contrarios,
de la sutileza del amor,
ni de la belleza.

Sócrates y sus amigos
no contemplaron
la extrema delicadeza
de nuestra mesa
en Chez Thérèse:
prendido de flores
en las servilletas,
ternura y arte
en la carta del menú,
exquisitez y color
en los entrantes,
ambrosía en los caldos
y aroma de flauta y lira
en un ambiente de corral.*

No habló Platón a través
de nuestras bocas
ni podrá escribir
sobre este banquete
que no es banquete.
No hubiese sabido
expresar con nitidez
nuestra belleza.

La belleza de la risa,
el pase de modelos,
las fotos y los brindis,
los besos a Teresa,
los cuentos, los chistes,
los abrazos,
el foie y sus oignons,
los besos a Teresa,
el moussaska,
los regalos,
los poemas declamados,
los besos a Teresa,
la migraña no invitada,
las pinturas y pintores,
la emoción perlada,
el cariño,
y los besos a Teresa.

No hubiese sabido, no,
expresar con claridad
el amor de un corralito*
a una maravillosa mujer:
Teresa.



* Nuestra pandilla se hace llamar "Corralito"

12 de octubre de 2007

El último idealista


Barrio de Venezuela


Lo vi por primera vez en el parking de uno de esos restaurantes gigantescos donde se celebran esas bodas gigantescas que te producen un aburrimiento gigantesco.

Aquel día, nuestro protagonista había ido a recoger a mi hija para irse de marcha con la peña por la calle del Rosal y aledaños. Llevaba un jersey negro de cuello alto y gafas. Tenía un aire intelectual a la par que bohemío, con tintes desaliñados. Me gustó.

Ya había oído hablar de él porque era compañero y amigo de mi hija. Muy buen amigo, decía ella, de esos a los que quieres para lo bueno y para lo malo. Lo llamaban "Tumbas" (nunca he llegado a enterarme del motivo de este apodo). Siempre estaba hablando de política. De la política de verdad, la sana, la de la lucha, la de la fe en los hombres. De la política que no existe. De la política que debería existir. Cuando en casa se hacían comentarios sobre alguna noticia del Congreso, de guerras, de huelgas, del subdesarrollo, del capitalismo, etc., el nombre de "Tumbas" salía por boca de mi hija en forma de visceral crítica al resto de personajes protagonistas de los desmanes criticados.

La mayoría de compañeros iba finalizando la carrera y, sin embargo, él, abandonó las aulas con asignaturas aún pendientes para marcharse a Venezuela. Tenía fe en que allí podría hacer "algo más". Quería practicar aquello en lo que creía. Y se fue. Y vivió, y sufrió, y se sintió solo, y regresó cuando no tuvo más remedio porque su visa llevaba ya tres meses caducada.

Acabó la carrera y volvió a marcharse, y continuó con su lucha particular y vivió conforme a sus ideas, y compartió y habló y escuchó; hasta, incluso, algún día se emborrachó. Y ahora, de nuevo regresa para seguir preparándose, para continuar ayudando a un pueblo en el que cree y cree merecedor de su ayuda.

Y se irá de nuevo.

Podrá estar equivocado. Tal vez haya escogido mal al destinatario de su lucha. Quizá sus principios actúen de venda para ocultarle las falsedades de todos los políticos. Pero lo que nadie, nunca, se atreverá a negarme es que "Tumbas" es, para nosotros, el último idealista. Un hombre que aún tiene fe en el hombre.

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30 de septiembre de 2007

No estaba allí


Foto de Armando Vega : Cuerries de Espinaredo

"...
Yera como si la felicidá
envede tar allalantrón
pudiera tocase colos deos,
y lo mesmo que si huera un gatu
pasa-y la mano per enriba'l llombu"
Armando Vega
(Pente'l borrín de la memoria - Ed. Trabe)




Es tan grande el deseo de ser felices que nos pasamos la vida buscando los escasos momentos en que lo hemos sido.
Y si por un resquicio de la puerta de la memoria entrevemos ese instante que nos embriagó de felicidad, nos dedicamos con anhelo a estudiar su etimología. Como si descubrir el orígen nos permitiese reproducirlo indefinidamente.
Es entonces cuando encontramos el espíritu de las pequeñas cosas: la delicia de la leche acariciando la garganta, la tosquedad de la madera del banco, el crujir de la hierba seca en nuestras manos, la humedad en los pies después de chapotear en el camino enfangado.
Y en este afán de encontrar, perdemos el instinto y llegamos a confundir la felicidad con la caricia de un lomo suave, sedoso y cálido.
No estaba allí la felicidad.
Cuando niños, desconocemos la obligatoriedad de ser felices, por eso, aquellos actos que resultaban agradables a nuestros sentidos nos hacían gozar sin pretenderlo.
Podríamos concluir que la etimología de la felicidad es: infancia + ignorancia.
Pero no. La infancia no es privativa de aquélla.
Y si no, recordemos la lectura de un buen libro, una buena charla con un amigo, el abrazo inocente de tu hijo, una puesta de sol o un paseo bajo la lluvia; y tantos y tantos momentos en los que, ahora, en la edad del recuerdo, podemos disfrutar.
La felicidad no existe. No la busquemos y, tal vez, lleguemos a inventarla.


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24 de septiembre de 2007

Lo mismo

Brota la hoja en la misma rama del mismo árbol.
El otoño porfía sus colores y melancolías.
Uno se cambia de ropa; la misma ropa que te abrigó el año anterior y el otro y el otro, aun siendo distinta.
Se hacen planes para modificar hábitos; los mismos planes que nunca se han cumplido.
Compruebas que aún sigues enamorado, o tal vez, desencantado, o mejor solo; lo mismo que todos los otoños.
Y todo igual, siempre igual, incluso cuando todo haya cambiado.
Lo mismo cada día de cada año, a pesar de la gran teoría del caos, a pesar del efecto mariposa, siempre el mismo sol nos visita en la mañana y cada día, la misma noche nos despoja de la venda en los ojos, que, por supuesto, siempre es la misma.

Es posible que la mariposa no sea la misma, que sus alas irisen colores diferentes y que su aleteo pueda sentirse siempre al otro lado del mundo. Pero nuestra triste contradicción es ese trivial, frívolo y superficial "siempre".

Nada es para siempre y, sin embargo, siempre es lo mismo.

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6 de septiembre de 2007

RAÍCES

Esta vida interior que no quiero vivir y vivo
a mi pesar, ha engendrado un corazón de escarcha
porque el punto de pasión está por debajo
del de indiferencia.
Dijo un poeta: “el corazón no muere
cuando uno cree que debería”
y ¿qué importa que no esté muerto?
o ¿tal vez sólo parezca vivo?
La belleza insustancial de un ramo de siemprevivas
es patética cuando piensas que ya están muertas.
La belleza de lo muerto está en las raíces
de la memoria, que aún alimentan
lo que un día fue vivo.
Mas si la memoria sale cada día de la casa
del recuerdo con un traje diferente
cómo saber si el corazón
alguna vez latió con fuerza.


El poeta: Czeslaw Milosz